lunes, 14 de enero de 2019

INSPECTOR SOLO - DAVID JIMÉNEZ "EL TITO"


INSPECTOR SOLO
DAVID JIMÉNEZ "EL TITO"
EDITORIAL VERSÁTIL

EL AUTOR


David Jiménez Martínez (Cartagena, 1978) es licenciado en Biología por la Universidad de Murcia. En la actualidad, después de haber desarrollado su carrera como biólogo en el ámbito del control de calidad, ejerce en Castellón como agente marítimo de Vigilancia Aduanera, un cuerpo policial adscrito a la Agencia Tributaria que se encarga de la represión del contrabando.

Tras colaborar durante unos meses con Castellón Noticias redactando artículos sobre novela negra, decidió dar el salto y escribió Muertes de sobremesa (diciembre de 2015, ACEN), con la que consiguió abrirse un hueco en el difícil panorama literario contemporáneo.

En esta ocasión nos presenta Inspector Sólo como una continuación de su primera novela.

SINOPSIS

La vida de Marcial Lisón quedó marcada desde el mismo momento en el que el Asesino del café puso un pie en la ciudad de Cartagena. Conocer su identidad, dieciocho años después, lejos de haber supuesto un alivio para el inspector, hizo que descubriese que su pasado descansa sobre una mentira con la que es difícil convivir. Desde entonces, Sola, una galga recogido junto a unos contenedores de basura, se ha convertido en su única familia. Su carácter hosco y alejado de lo políticamente correcto tampoco le ha permitido granjear grandes amistades; más allá de la de Zoe Ochoa, su compañera, y Sasha, una prostituta rumana con la que comparte algo más que sexo.

Despertar en el interior de su coche, frente al edificio de Sasha, sin recordar cómo ha llegado hasta allí, y descubrir que la han asesinado, solo será el comienzo de una vorágine autodestructiva que alcanzará su cénit cuando Marcial compruebe que Zoe lo ha traicionado.

Pero ¿por qué no recuerda nada de esa noche? ¿Cómo gestionar una investigación en la que las evidencias se empeñan en convertirlo a él en el principal sospechoso? Estos interrogantes sumirán la existencia de Marcial Lisón en una ingobernable zozobra en la que estabilizar su vida y demostrar su inocencia se convertirán en su verdadera obsesión

OPINIÓN

Nos encontramos con la segunda entrega de la trilogía del detective Marcial Lisón y os contaremos que hemos llegado a esta lectura a través del grupo Yincanero. Ellos ya la habían leído anteriormente, y como en breve afrontaremos la lectura simultánea de la tercera parte (No es tiempo de peros), era imprescindible para nosotras ponernos en situación y leer las anteriores novelas. Como nos ha resultado especialmente interesante Inspector Solo, creo que el homenaje que debemos hacerle es publicar una reseña contando lo increíble que nos ha parecido.

MARCIAL LISÓN

Es el protagonista absoluto de la novela y el personaje sobre el que recae todo el peso narrativo y comenzaremos explicando que hay dos hechos muy significativos han marcado la vida de Marcial:

Uno a nivel profesional cuando tuvo que vérselas con el asesino del café cuya sombra lleva persiguiéndole durante 18 años; y el otro a nivel más personal cuando la relación con sus padres adoptivos saltó por los aires; una relación que aunque ha podido arrojar algo de luz a algunos pasajes de su infancia y adolescencia que permanecían oscuros (como la falta de afecto, las exigencias de su madre y otros episodios familiares sufridos), le ha dejado una profunda amargura en el alma. Pero….

Mantiene una relación que no sabría definir muy bien con una prostituta, Sasha (Marcial es un hombre de putas), lo que en un principio me marcó mucho la lectura y lo que sentía por él. Eso, unido a lo borde que es, por un momento creí que no iba a poder hacerme con el personaje. Pero….

Todo esto le ha convertido en un cínico redomado, un alcohólico solitario y un compañero asocial.  Vamos, que cuando comienzas a leer te encuentras con el típico tío raro, raro. Pero……

 Y aunque “aún no es tiempo de peros”...

Marcial consigue que esa rara fibra que todos tenemos en nuestro interior se active para quererle sin condiciones. ¿Por qué? Pues verdaderamente no lo sé. Quizás su relación con Sola, su galga, quizás ese punto de desahucio infinito que tiene en su corazón, quizás esa mirada al abismo donde habitan sus demonios y que le dejan totalmente indefenso ante ellos… No lo sé, y me sorprende mucho estar pillada por un personaje que a primeras luces es tan antipático, nunca me había pasado.

Pero…. Quizás sea el momento de hablar de Sola.

Sola es una galga que Marcial encontró en un vertedero en el transcurso de su primera aventura y con la que comparte la vida. Le profesa un cariño y una dedicación incondicional, y representa su única conexión con la bondad y el amor. Es el único lugar en donde veremos la humanidad de Marcial (junto con los escasos trazos que el autor nos dibuja sobre su pasado) y por eso es tan importante Sola en la novela, ella nos acercará al hombre y nos alejará del monstruo.

Como curiosidad os contaré que todos los que rodean a Marcial comienzan a llamarle inspector Solo porque comprenden que su perra es lo único que le importa con suficiente intensidad. Bueno, eso y cazar a los malos, por supuesto, y además con ese verbo: cazar.

Y es que en nuestro protagonista habitan todos los demonios que se puedan imaginar. Él los teme y consigue casi siempre mantenerlos a raya dentro de su piel a base de cervezas y de mala hostia, pero a veces esto resulta bastante peligroso e incómodo para él mismo y para cuantos le rodean.

Nunca me había pasado tener esos sentimientos tan encontrados hacia un protagonista, pero es que Marcial es mucho Marcial.

La relación que mantiene con su compañera Zoe Ochoa es también muy especial y aunque comenzó con mal pie, es la única persona que ha logrado resquebrajar un poquito la dura e infranqueable coraza del policía. En esta entrega esta relación se tambalea, asuntos muy personales la ponen en el disparadero, lo que origina no poco desequilibrios emocionales entre ambos, pero….. Aún ¡No es tiempo de peros!

LA NOVELA

La novela es un constante devenir de desequilibrios emocionales. A la vez que se investiga un caso policial en el que se cruzan poderosos intereses (trata de blancas, una trama de corrupción empresarial y de nuevo un asesino despiadado y cruel), veremos al inspector Solo viviendo un terremoto emocional de gran magnitud y con consecuencias imprevisibles.

La historia comienza cuando Marcial Lisón después de una noche de excesos sin medida (alcohólicos fundamentalmente) despierta enfrente de la casa de Sasha, una prostituta con la que mantiene una “relación” en la que está bastante pillado, (no por cuestiones emocionales, sino puramente comerciales, según él). Esa misma mañana Sasha aparece asesinada en su domicilio y Marcial que es un lobo para sí mismo tanto como para con los demás, no está seguro de si ha sido él el asesino, ya que tiene pruebas de que esa misma noche ha estado con ella. Duda, porque no sabe si ese demonio interno con el que camina por la vida le ha jugado una mala pasada, ya que no recuerda nada.

Es entonces cuando sus pesquisas se desdoblan: por un lado intenta reconstruir su “noche horribilis”, principalmente  para asegurarse de que él no ha podido cometer el crimen. Para ello apartará a su compañera Zoe de los puntos clave de la investigación, pues la conexión entre ambos es tan intuitiva que es posible que le descubra. Por otro lado intentará mantenerse investigando la parte oficial de lo que realmente ha sucedido.

Lo que no sabe es que Zoe es lista y tarde o temprano con la ayuda de su compañero Unai Miralles, con el que mantiene una especie de noviazgo, tendrá en el punto de mira a Marcial, aunque en su fuero interno no le crea culpable.

A partir de aquí todo serán encuentros y desencuentros, sospechas y certezas dolorosas, situaciones difíciles y peligrosas para todos los protagonistas, que incluso les llevarán a estar al borde de perder la vida en más de una ocasión. Una maraña y un entramado de corrupción y psicopatía que dará soporte a toda la novela de manera adictiva. Incluso los daños colaterales arrastrados desde “Muertes de sobremesa” planearán en toda esta segunda entrega, pues parece que su ex-jefe Villanueva aún tiene muchas cosas que decir.

Técnicamente es una lectura que no da tregua, ágil, entretenida, bien estructurada y muy intensa. Nos llevará siempre por una montaña rusa de emociones y lo mismo te asqueará que te conmoverá. Desde el comienzo David Jiménez consigue pillarte, y ya te quedarás enganchado al Inspector Solo hasta el final.

El lenguaje se adapta al momento de la historia que se está narrando como un guante, y me ha gustado que sea duro y barriobajero cuando la situación lo requiere, creo que eso le imprime una intensidad especial al relato, y en cuanto a los escenarios, logran un protagonismo total recorriendo la ciudad de Cartagena.

CONCLUSIÓN

Inspector Solo es una gran novela negra. Es intensa, adictiva, y nos transporta por un sin fin de recovecos y sensaciones contradictorias que muy pocas veces podemos encontrar en una novela del género y que la convierte en una lectura muy singular.

Nos ha dejado con muchas ganas de leer la tercera parte y por eso hemos hecho continuas referencias al título de ésta: No es tiempo de peros, que comenzamos a leer en grupo en breve. Ya os contaremos cómo acabamos con Marcial.

7 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho tu reseña, Concha. Muy completa y contada con muchísimo sentimientos. Los mismos que expone este inspector rudo, desenfadado, al filo de la justicia y que seguiremos conociendo en No es tiempo de peros. ¡Gran reseña!

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  2. Me queda claro que tengo que estrenarme con este autor. A ver si busco la primera novela.
    Besotes!!!

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  3. Una reseña muy buena Concha, me ha gustado como te has enamorado de Marcial, aunque lo pone difícil al final es imposible no caer en sus redes. Un beso

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  4. A mi también me ha gustado como te has ido enamorando de Marcial. A fin de cuenta, lo que el inspector hace con el lector es todo un cortejo y acabas rendida ante él y aceptándole con sus virtudes (que tampoco hay que escarbar mucho para encontrarlas) y sus defectos (por ser benevolente). Muy buena reseña.

    Un beso.

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  5. Hola.
    No conocía esta trilogía pero tiene ingredientes de sobra para llamarme la atención y anotado queda. Que disfrutéis de la tercera parte y ya nos contareis qué tal está.
    Un saludo.

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  6. Qué reseña más bonita, y cómo coincido con vosotras en prácticamente todas vuestras apreciaciones sobre esta lectura...

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  7. Buena reseña. Aunque Marcial es un tío raro, raro, como dices, yo me enamoré de el en la primera página, será que me motivan los "duros"... Besos.

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